Cuando me preguntan si tengo hijos
suelo contestar <<tuve uno>>
su madre me lo quitó
porque, según ella, yo era un mal padre.
Si me lo preguntas
nunca he conocido a ninguno bueno
ni a una buena madre.
Amaba al muchacho, claro.
Demasiado
como para disciplinarle,
como para gritarle;
nunca le corregí
ni le alcé la voz.
Era incapaz de todo ello,
nos veíamos tan poco
que poco quería yo regañarle.
Así que
qué bueno que su madre me lo quitó.
Es mentira decir
que con amor y pan se saca adelante a los hijos,
y es un alivio
ya no tener al mío conmigo,
porque eso hubiera significado
alimentarlo y amarlo
y aún así echarlo a perder.
Es un alivio despertar a media tarde
y saber que puedo faltar al trabajo
sin que él pase hambre
ni le falte ropa.
Es un alivio estar trabajando
sin preocuparme porque se vaya a enfermar,
o porque la imbécil de su madre
nuevamente lo descuidó
y el pobre tonto
aprovechó para irse de bruces al suelo,
o para estrellar su cabeza contra el piso.
Tener hijos es como una pesadilla,
una condena
largas... vitalicias,
sempiternas.
Donde no importa cuánto hagas,
cuánto des, cuánto te sacrifiques,
cuánto ames,
siempre habrá un reclamo,
nunca será suficiente
y tú serás el culpable.
Vivirás preocupado toda la vida
desde que está en el vientre de su madre
¿estará bien?
¿no se estará enredando?
¿no estará desarrollándose
con alguna enfermedad
o malformación?
Cuando llega el parto
o la cesárea
¿vendrá bien o vendrá de pies?
Y los meses venideros
¿ahora por qué llora?
¿es normal ese color de orina y de caca?
Vomitó ¿será normal?
Y lo peor: nunca sabrás qué tienen.
Cuando ya tenga catorce
y la pasé todo el tiempo encerrado en su habitación
y baje sólo a comer
a la hora que él o ella quiera,
con semblante furioso,
sin ganas de hablarte
y no sabrás lo que le pasa...
Cuando sea un adulto,
el adulto que criaste
y no sepas
¿por qué eligió a una pareja tan tóxica?
¿por qué no sale nunca de deudas?
¿por qué no encuentra trabajo?
¿por qué nunca puede llegar
a final del mes?
Vivir amándolo
y saber que ese amor,
en este mundo egoísta y cruel,
no le servirá de nada.
Veo a la madre de mi hijo como un villano
que me alejó de mi muchacho
a base de chantajes y manipulación,
porque no hay un día que no piense en él,
ni noche que no le llore,
ni momento en que no lo extrañe...
pero sólo es la villana de una historia mal contada,
ha salvado a nuestro hijo de mí,
de mi amor inútil,
de mi dinero insuficiente,
de mi falta de compromiso,
mi falta de disciplina,
de mi depresión...
y, sin quererlo,
como un mero accidente o daño colateral
me ha salvado
de mis pesadilla y condena
largas... vitalicias,
sempiternas.
Y aún así
el cabrón tendrá algo que reclamarme
o a su madre.
¿Tú tienes hijos?

No hay comentarios:
Publicar un comentario